

Caso curioso, el terremoto que asoló el sur del Perú en el 2007, devastó muchos lugares antiguos y modernos, sin embargo, su tumba no sufrió daño alguno y así tiene siempre flores frescas y devotos agradecidos.
Para ayudarnos, lo mejor es que facilitéis vuestras respuestas mediante los comentarios a las preguntas generadas, más adelante se generará una entrada con las respuestas propuestas. GRACIAS.


Los programas espía son siempre enviados por ciberdelincuentes, que una vez los han desarrollado, los venden en el mercado negro para su utilización en fraudes on-line y cibercrimen.
Existe otro determinado tipo de spyware que crea cierta controversia, ya que hay quien considera que los programas de tipo adware o las Toolbar (barras de herramientas) son, en cierta medida, spyware. Podríamos decir que esta afirmación no es errónea, pero en cualquier caso, la información que estos programas de tipo adware envían a las empresas de publicidad responsables de los mismos no lo hacen con fines delictivos, sino publicitarios, y esa información en ningún caso será relativa a datos bancarios, sino a páginas más visitadas o páginas favoritas, etc.
El spyware se instala en el equipo sin que el usuario se dé cuenta. Puede instalarse al descargar algún tipo de contenido de una página Web o de redes P2P, al instalar alguna aplicación gratuita (freeware) o sencillamente al navegar por páginas poco recomendables.
Generalmente estos programas espía se instalan al aceptar la instalación de otras aplicaciones que nada tienen que ver con ésta pero que, sin saberlo y de acuerdo a las bases legales de ese programa, el usuario finalmente acepta. Es por esto que, en principio, el propósito de estos programas espías es legítimo, a excepción de cuando se usa el spyware para el robo de identidad o de datos bancarios, que en ese caso será un troyano bancario el que habrá infectado nuestro equipo.
El spyware o programas espías son aplicaciones que recopilan información sobre una persona u organización sin su consentimiento ni conocimiento. Estos programas espías suelen robar datos sobre el usuario para beneficiarse económicamente o simplemente para utilizarlos con fines publicitarios.
El tipo de información que estos programas pueden recopilar es muy diversa: nombre y contraseña del correo electrónico del usuario, dirección IP y DNS del equipo, hábitos de navegación del usuario o incluso los datos bancarios que el usuario utiliza normalmente para realizar las compras por Internet. Lo que es evidente es que de toda la información que puede robar el spyware la más peligrosa es la relacionada con cuentas bancarias; de ello se encargan los troyanos bancarios.
Dentro de estos, uno de los más activos en la última época es Trj/Sinowal, que es un kit que se vende en determinados foros rusos y que permite al comprador crear el troyano bancario que necesite para realizar un ataque.